Fraccionamiento y tokenización: la nueva forma de invertir en propiedades

Pool Inmobiliario. Inversión colaborativa.
Frente a un panorama económico desafiante, el fraccionamiento de propiedades emerge como una opción para democratizar el acceso a la inversión inmobiliaria.

Si bien tanto la inflación como la Tasa de Política Monetaria del Banco Central han experimentado un descenso, los altos precios de los bienes raíces y la dificultad para acceder a financiamiento parecen ser tendencias que se mantienen en el sector inmobiliario.

Según cifras proporcionadas por Activo Más Inversiones, actualmente tan solo uno de cada seis chilenos tiene las condiciones económicas para optar a un crédito hipotecario.

Ante este escenario, el rubro de las inversiones inmobiliarias ha tenido que adaptarse, dando lugar a nuevas modalidades que buscan eliminar las barreras de entrada a este mercado.

En medio de esta transformación, el concepto de fraccionamiento ha surgido como un elemento disruptivo y revolucionario. Este enfoque busca rediseñar la dinámica de inversión en bienes raíces al ofrecer una alternativa más accesible y diversificada abriendo, así las puertas a personas de diversos perfiles, permitiéndoles participar en porciones más pequeñas de propiedades más grandes.

¿Qué es el fraccionamiento de propiedades?

Tal como lo menciona su nombre, el fraccionamiento de bienes raíces es la división de un inmueble en partes “pequeñas”, permitiendo que múltiples personas o inversionistas adquieran porciones de esa propiedad en lugar de comprarla en su totalidad. Esta modalidad brinda la oportunidad de ser dueño de pequeñas partes de una casa o departamento a través de una inversión más accesible en comparación con la adquisición completa de la propiedad.

Este tipo de inversión permite a las personas diversificar su cartera al distribuir sus fondos entre distintas propiedades y mercados, reduciendo de esta manera los riesgos asociados al invertir la totalidad del capital en una sola propiedad.

Además, esta forma de inversión resulta accesible y escalable, ya que permite destinar distintos niveles de capital acorde a las capacidades del inversor, eliminando la necesidad de aportar grandes sumas de dinero o depender del acceso al crédito. Esta flexibilidad facilita un crecimiento gradual y seguro en la participación del mercado inmobiliario, posibilitando una inversión progresiva y controlada.

Tokenización: mayor flexibilidad y liquidez

“Es la manera más lógica de poder participar en el negocio inmobiliario, sobre todo cuando tenemos tasas de interés altas, donde el acceso de crédito es difícil”, señaló hace algunas semanas en conversación con Chócale, Roberto Bascuñan, CEO de Reity, startup chilena especializada en la tokenización de bienes raíces.

Por su parte, Daniel Pardo, CEO y Fundador de WBuild, un marketplace de inversión inmobiliaria para Latinoamérica, destacó el uso de los tokens, no solo porque permiten disminuir sustancialmente los costos de transacción y aumentar la transparencia y seguridad, sino que también permiten democratizar las inversiones.

“En el caso de WBuild, esta tecnología permite fraccionar y digitalizar (o tokenizar) un inmueble en un número determinado de acciones que representan el número de m2 que tiene, para que cualquier persona interesada pueda comprar metros cuadrados desde 50 dólares y ser dueño de una parte de ese activo”, indicó.

A esto se le suma la gran flexibilidad en cuanto a la posibilidad de poder retirar el capital en cualquier momento, sin ningún tipo de restricción. “La tecnología blockchain proporciona liquidez adicional, lo que significa que los inversores pueden vender su fracción de la propiedad o proyecto en cualquier momento, y en un plazo de 24 horas recibirán el monto correspondiente”, añadió.

Pool inmobiliario: compartiendo costos y riesgos

Esta modalidad se basa en la creación de una comunidad de inversionistas interesados en participar en proyectos inmobiliarios mediante una administración colaborativa. Tal como indica su nombre, “Pool” (agrupación), tiene como objetivo compartir costos y riesgos, brindando a los inversionistas la oportunidad de recibir ingresos incluso en situaciones como la vacancia del departamento o la morosidad del arrendatario.

“De esta manera, ofrecemos la posibilidad de que los inversionistas puedan amortizar su crédito hipotecario de manera estable a lo largo del tiempo”, señaló Ignacio Lagos, CEO de Pool Inmobiliario.

A diferencia de una inmobiliaria convencional, Pool Inmobiliario opera como un intermediario entre los bienes inmuebles y los compradores. Para esto, la compañía se encarga de la captación de propiedades, su oferta a potenciales inversores, y posteriormente, el arriendo de las mismas. Todo esto respaldado por un sistema tecnológico que optimiza los procesos asociados el arriendo.

Adicionalmente, Lagos indicó que desde el punto de vista del cliente, buscan que este no se preocupe por ninguna etapa del proceso, incluyendo la colocación, arriendo, check-in, reparación o renovación, cobranza y aspectos legales, ya que todas estas gestiones son realizadas por la misma empresa.

“Nuestro objetivo es generar mayores eficiencias tecnológicas y para eso tenemos indexado un portal de pago, creamos tickets de requerimientos y respuestas, sistemas de monitoreo de cuentas de servicio y gastos comunes, entre otros. Para ello, desarrollamos una plataforma amigable con el usuario y próximamente lanzaremos un nuevo portal de cliente”, añadió el CEO.

Lee la nota original en: Chocale – Fraccionamiento y tokenización: la nueva forma de invertir en propiedades.

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